Sunday, 3 July 2016

CON PERSEVERANCIA MANTENDREMOS VIVA LA REVOLUCIÓN



Hace unas semanas un amigo me envió un enlace a una TED Talk titulada: La clave del éxito? Determinación. Ángela cambió un trabajo de prestigio en una consultoría por otro mucho más difícil, dar clases de matemáticas a niños de doce años y enseguida se dio cuenta de que el éxito de sus alumnos no dependía tanto de su coeficiente intelectual como de su determinación.

¿En qué consiste esa determinación? Para Ángela “Determinación es abordar los objetivos a largo plazo con pasión y perseverancia. Determinación es ser resistente, mantenerte leal a tu futuro día tras día, no sólo durante una semana o un mes, sino durante años, trabajando duro para convertir ese futuro en realidad. Determinación es concebir la vida como un maratón, no un sprint.”

A Ángela le encantaría oír esta historia, la de una promesa cumplida por el Congreso de su país tras 231 años gracias a la perseverancia de una mujer: Teresa Valcarcel, conocida en Washington como La dama del retrato. No voy a entrar en detalles, pues hay un interesantísimo artículo publicado en el Washington Post donde se narra toda esta aventura paso a paso. Y para aquellos que no leéis en inglés, os mando un enlace a otro publicado en la prensa española. Tan sólo diré que Teresa cambió Málaga por Washington por amor. Allí formó una familia y convirtió EEUU en su nuevo hogar. Un día su madre le envió un recorte de periódico que hablaba de un héroe de la revolución americana, Bernardo de Gálvez, que nació en Macharaviaya, un pequeño pueblo entre montañas de la Axarquía malagueña. El artículo hablaba de una carta que se había encontrado en la que el congreso norteamericano prometía colgar un retrato del héroe en el Capitolio. Teresa, ingenuamente, pensó que ya que trabajaba cerca, podía acercarse al Congreso personalmente y recordarles que tenían un cuadro por colgar.  La cosa se complicó un poco más de lo que esperaba pero Teresa, una humilde secretaria del sindicato de profesores, no es de los que admiten un no como respuesta. Con su encanto y simpatía se arregló para conseguir el apoyo de abogados, historiadores, congresistas y senadores. Incluso reclutó a las Hijas de la Revolución Americana. Y cuando se dio cuenta de que no había forma de encontrar el cuadro que se suponía que tenían que colgar, consiguió que un prestigioso artista pintara uno nuevo.

Bernardo de Gálvez en 1781
Hace un par de días, mi primo Jose añadió más información a esta historia. Acababa de ver un documental sobre Bernardo de Gálvez y se había enterado de que desde 2009 el pueblo de Macharaviaya celebra el 4 de julio con una representación de la Batalla de Pensacola, en la que los granaderos de Gálvez derrotaron a las tropas británicas. Se trata del único pueblo en Europa donde se celebra el Día de la Independencia.

Decidí acercarme y echar un vistazo. No fue difícil convencer a Lorenzo, a mi hija Carla (que se vuelve loca por todo lo americano) y a mis dos hermanos con sus niños para que me acompañaran. La posibilidad de disfrutar de un auténtico Independence Day con batalla, barbacoa y fuegos artificiales en medio de los montes sonaba prometedor.

Calle Nueva Orleans en Macharaviaya


Realmente no sabía con qué me iba a encontrar. Lo primero que me sorprendió fue la belleza de Macharaviaya, un pueblo de casitas blancas lleno de rincones por descubrir. Me pareció exquisitamente cuidado sin ser turístico, algo muy de agradecer. Llegamos temprano y los habitantes del lugar nos recibieron con entusiasmo. Lo primero que vimos fue un miembro de la resistencia británica prestándole su fusil a una pareja de visitantes para hacerse una foto. Afortunadamente, los festejos no son muy conocidos todavía y no han convertido el pueblo en un parque temático, como ocurre tan a menudo.



La representación de la batalla estaba anunciada para las 21.30 y nosotros, esperando una avalancha como la del festival de la Luna Mora, habíamos llegado con dos horas de antelación. Lo bueno es que tuvimos tiempo de charlar con los actores, los voluntarios y la gente del pueblo mientras se preparaban para el acontecimiento. Siguiendo sus consejos, me senté en una pequeña tribuna situada a un lado de la plaza principal mientras Lorenzo hacía fotos del ensayo. Como me sobraba tiempo, me puse a chatear con mi amiga Julia de San Francisco, quien no podía creerse un pedazo de la historia de su país se escondía entre las montañas de la provincia de Málaga.

Enseguida nos enteramos de que los actores eran miembros de la Asociación de Granaderos y Damas de Gálvez, a los que se unía este año un grupo de alumnos de primaria del colegio Custodio Puga, que ha estado trabajando durante todo este curso en un proyecto sobre el héroe macharatungo de la revolución.

Lorenzo hizo algunas fotos del actor que iba a representar el papel de Gálvez, un descendiente directo cuyo parecido con su antepasado resulta absolutamente sorprendente.

Bermardo de Gálvez en 2016

El general Campbell se prepara para defender el fuerte
Al caer la noche las tropas españolas y británicas llegaron a la plaza tras haber desfilado por todo el pueblo. Resultaba impresionante ver a niños y adultos desfilando con sus trajes de época, como un ejército disciplinado.


Los actores no eran profesionales, pero se habían esforzado en preparar sus papeles. Los trajes, especialmente los de las damas y las niñas, habían sido diseñados con esmero. 



Y cuando finalmente llegaron a las escena de la batalla, el entusiasmo de los actores quedó reforzado por un uso efectivo del humo y la iluminación.


Tras la representación me reuní con mis hermanos, que habían encontrado un bar detrás de la plaza y estaban disfrutando de la brisa nocturna sentados en la terraza. Vimos los fuegos artificiales mientras comíamos unas hamburguesas gigantescas y comentábamos los acontecimientos de la jornada. Mientras sostenía en su regazo a su hijo dormido, un amigo de mi hermano me comentó que había oído a uno de los soldados españoles diciéndole al representante de la delegación americana encargado de portar la bandera muy despacito, para que se enterara: “Oye, el año que viene te vienes una semana antes. Pero esta vez te quedas en mi casa.”
Así se estrechan los lazos entre naciones ¿no os parece?

Macharaviaya de noche 



GRIT KEPT THE REVOLUTION ALIVE



A few weeks ago a friend sent me a link to a TED Talk given by Angela Lee Duckworth: The key to success? Grit. When Angela moved from management consulting  to a much more demanding job, teaching maths to seventh graders, she realised that contrary to common belief, the students with the highest IQ were not the most likely to succeed, but the ones who had real grit. 
What is grit? According to Angela, “ Grit is passion and perseverance for very long-term goals. Grit is having stamina. Grit is sticking with your future, day in, day out, not just for the week, not just for the month, but for years, and working really hard to make that future a reality. Grit is living life like it's a marathon, not a sprint.”

Angela would have loved this tale, the story of a 231-year-old promise fulfilled by the US Congress thanks to the unbreakable perseverance of a single woman: Teresa Valcarcel, known in Washington as The Portrait Lady.  I won’t give you all the details because there is an engaging article published in The Washington Post that describes the whole quest. I’ll just sat that Teresa moved from Malaga to Washington because of love. She started a family over there and made the US her new home. One day, her mother sent her a newspaper clipping about an American Revolution hero, Bernardo de Galvez, who had been born in Macharaviaya, a small village in the middle of the mountains in Malaga, in Southern Spain. A letter had been found saying that the American Congress had promised to hang Galvez’s portrait in The Capitol. Teresa, a secretary at the teachers’ trade union, naïvely thought that, as she worked just down the road, she could just go there and remind them that there was a picture to hang. This proved to be much more complicated than she expected. Teresa was no diplomat, scholar or politician, but she would not take a no as an answer. She wooed and cajoled lawyers, historians, congressmen, senators; she made the Daughters of the American Revolution her allies. And when she discovered that the portrait that was supposed to be hanging in one of the Congress rooms was nowhere to be found, she managed to get a new one painted.

Bernardo de Gálvez 1781

A couple of days ago, my friend Jose added more information to the story. He had seen a documentary about Bernardo de Galvez and learned that since 2009 the village of Macharaviaya celebrates de 4th of July with a re-enactment of the Battle of Pensacola, in which the British troops were defeated by Galvez’s grenadiers. This is the only village in Europe that commemorates the American Independence. Jose told me that the celebrations take place on the Saturday previous to Independence Day.
I immediately decided to go and have a look. I easily convinced Lorenzo, my daughter Carla (who likes anything American) and my two brothers and their children to join me. The promise of an all-American Independence Day bash with battle, barbecue and fireworks in the middle of Malaga’s mountains sounded really promising.

New Orleans Street in Macharaviaya-Southern Spain


I really did not know what to expect, and the first thing that surprised me was the sheer beauty of Macharaviaya, a village of white little houses and corners to discover. I found it exquisitely looked after but not touristy, something that pleased me immensely. We were early and the people greeted us with enthusiasm. We found a member of the British resistance lending his gun to a young couple of visitors and taking a picture. Fortunately, word has not spread too much and the event has not turned into a tourist theme park yet.




The battle re-enactment was announce for 21.30 and we were well in advance, so we had time to chat with the actors, the volunteers and the people in the village. I sat at the mini grandstand that had been built at the church square while Lorenzo started making pictures, moving around the actors during the battle rehearsal. I had time to kill, so I sent some pictures to my friend Julia in San Francisco. She was amazed at discovering that there was a bit of American history hidden in the heart of the province of Malaga.
We soon learned that the performers were members of the Galvez’s Grenadiers and Dames Association (Asociación de Granaderos y Damas de Gálvez), joined this year by the pupils of a primary school of one of the villages nearby, who have been involved in a year-long project focused on Bernardo de Galvez.  

Lorenzo took some pictures of the actor who was going to play the role of Bernardo de Galvez, a direct descendant whose resemblance to the eighteenth-century revolutionary was just stunning.

Bernardo de Galvez 2016

General Campbell get ready to defend Fort George
Night fell and the Spanish and  British troops arrived at the square after parading around the village. It was quite a sight, children and adults marching in their costumes, like a disciplined army.



The actors were not professionals, but they had put a lot of effort in the preparation of their roles. The costumes, especially the ladies’ and the girls’ had been exquisitely made. 



And when they finally reached the battle scene, the actors’ enthusiasm was enhanced by the clever use of lighting and smoke.


After the show I joined my brothers, who had found a bar at the back of the church square and were enjoying the night breeze sitting at the terrace. We watched the fireworks while having a hamburger. 

One of my brothers’ friends, with an exhausted child sleeping in his arms told me that he had heard one of the Spanish soldiers telling one of the American representative, who was carrying the US flag in the parade: “Next year you must come one week in advance… But this time you must stay in my house.”

This is the true spirit, isn’t it?

Macharaviaya by night




Sunday, 6 March 2016

"ARTE EN MOVIMIENTO" UN SUEÑO REALIZADO


Como muchos amigos en España nos habéis preguntado cómo nos fue con la exposición Arte en movimiento en Londres, aquí tenéis un pequeño resumen.



Tras algunas vicisitudes como el temporal en el Cantábrico, que retuvo las obras en el puerto de Santander durante cinco días, todo estuvo preparado para la inauguración el 16 de febrero.
Organizando la exposición
Últimos toques mientras me entrevistaban para la Agencia EFE

De los artistas retratados en este proyecto hemos aprendido que la difusión es tan importante como la creación. Gracias a los perfiles de algunos de los artistas participantes publicados en Brit Es Magazine, la información sobre la exposición publicada El Ibérico y la entrevista en cuatro partes que me hizo José Manuel Cruz en su blog, se creo mucha expectación. 

También contribuyeron la Oficina de Asuntos Culturales y Científicos de la EmbajadaEspañola en Londres y listings como London Photography Diary, Xtrart o Galleries, donde Arte en movimiento se anunciaba junto a  la exposición de Frank Auerbach en la Tate Britain o la del maestro Richard Avedon, una de mis fuentes de inspiració, en la Gagosian Gallery. Esto fue un sueño hecho realidad que comenzó en los 80, cuando hice mis primeras fotos en Londres.



Galleries
London Photography Diary


El día de la inauguración o private view se reunieron alrededor de 300 personas y tanto la exposición como el libro tuvieron una gran aceptación. Acostumbrado a que a la mayoría de las personas que retrato se sientan incómodos al verse como yo los he captado, fue una agradable sorpresa ver que todos los artistas estaban contentos con el resultado. No sé si eso será bueno o malo para mi reputación...




Uno de los mejores momentos fue cuando dos de los artistas de Arte en movimiento, la guitarrista María Camahort y la violinista Lucía Veintimilla  nos deleitaron con unas maravillosas piezas de música española. 


Las fotos de la inauguración han sido realizadas por Jamie Smith.



En el pub después de la inauguración. 

Fue un placer el volver a reunirme con la mayoría de ellos, aunque dadas las circunstancias, tuve poco tiempo para charlar como me hubiera gustado. Algunos faltaron por diversos motivos pero muchos de ellos se pasaron por la exposición en días sucesivos.

También conté con el apoyo y la compañía de Guillermo Camacho, amigo y editor en Aurora Boreal®

El 23 de febrero, día de mi 57 cumpleaños, se reunieron un grupo de artistas para celebrar un debate y fue interesantísimo el escuchar cómo diseccionaban mi trabajo.

Foto: Carla Hernández

He aquí algunos de los comentarios: 

Una cosa que aprecio es la flexibilidad que se muestra en las fotos de la exposición. Lorenzo no sigue un patrón sino que fotografía a cada artista de una forma individual. (Joana Granero, directora del London Spanish Film Festival).

Me encanta mi retrato porque me muestra tal y como soy. Es honesto. Como artista, sin honestidad no llegas a ninguna parte. Ha sido una experiencia que siempre recordaré. (Jesús Montero, escritor y director).

Cuando me pidió que acariciara la guitarra como si fuera mi novio me dejó perpleja. Pero lo hice. (Maria Camahort, guitarrista).

Tú haces que la gente actúe para ti, les dejas ser ellos mismos. (Pau Ros, fotógrafo).

La entrevista que le hicieron en cuatro partes me dejó de piedra. Me dije: ¿Quién es este tío? Me sorprendió su humildad. (Enrique Arce, actor).


Me parece muy interesante lo que comenta en el libro de que en Londres el tiempo es pésimo pero la luz magnífica porque cambia constantemente. Me llamó la atención que trabaje con la luz que se encuentra en cada situación... y que lo haga tan rápido. Y en cuanto al gatito, fue un "instant beautifier". (Susana Medina, escritora). 

Tuvimos muy buena conexión desde el primer momento (Alex Amorós, músico y fotógrafo).

Cualquier persona tiene la posibilidad de ser interesante. El buen fotógrafo tiene la habilidad de capturar esta posibilidad de ser único en circunstancias triviales. (Enrique Arce, actor).

Lorenzo es un fotógrafo muy intuitivo y realmente disfruta con lo que hace. Lo que más me fascina es la forma que tiene de acercarse a la persona. (Beatriz Mérida, Oficina Cultural de la Embajada Española en Londres). 

Cuando te pones ante la cámara piensas "Esta persona es un intruso" y sientes la necesidad de protegerte. Pero Lorenzo inspecciona y encuentra una forma de atravesar la barrera. Se produjo una especie de diálogo privado entre nosotros. (Eva Bosch, pintora). 

Cuando llegas a una cierta edad y te das cuenta de lo vieja que eres, la honestidad a veces puede ser brutal. (Lala Isla, escritora y antropóloga). 





Ya con la exposición empaquetada y los libros bien guardados seguimos recibiendo visitas. 


Arte en Movimiento está significando mucho para mí no sólo desde el punto de vista artístico sino también personal. Ahora la idea es moverlo por España y otros países. Nos hemos dado cuenta de que no sólo es un documento fotográfico sino que las personas fotografiadas son un modelo para muchos jóvenes que sueñan con realizar sus proyectos y hacer lo que más les gusta.















Saturday, 14 March 2015

NICK CAVE, MONTSERRAT ROIG Y EL MONIGOTE PERDIDO

Esta es mi primera entrada en meses. Tras mi regreso a España, la inspiración parecía haberse agotado. Mi vida se había acomodado a una nueva rutina: estudiar, dar clases, ir a la montaña de vez en cuando, disfrutar de mi estancia en el apartamento donde Lorenzo, Carla y yo comenzamos nuestra nueva vida. Más que Remembering in London, este blog debería llamarse Buscando la inspiración perdida en Londres. No obstante, algo ocurrió ayer que encendió la vieja llama.

Tras pasar el día entre papeles, decidí hacer una visita al viejo cine Albéniz, una de las joyas que hace que merezca la pena vivir en Málaga; el único lugar en el que puedes realmente disfrutar del cine independiente en versión original. Me llena de alegría el ver que siempre hay cola en la taquilla, aunque he de decir que la mayoría de los presentes tienen más de cuarenta años. Seguro que muchos de ellos venían a este mismo cine a ver Sonrisas y lágrimas cada año, como yo solía hacer con mis tías cuando era una niña.
Los espectadores hacen cola a la entrada del cine Albéniz
No tienes que pensártelo mucho para elegir una película en el Albéniz. Todo es bueno. Me decidí por 20,000 Days On Earth (20.000 días en la tierra), el documental sobre Nick Cave, simplemente porque el horario me venía bien. Lo  que me encontré fue un auténtico festín: el sonido de la voz profunda de Cave recitando los pensamientos garabateados en sus cuadernos a lo largo de los años, la calidad envolvente de su música, compuesta junto a Warren Ellis, la luz melancólica y evocativa de Brighton en otoño… Pero, sobre todo, lo que puso en marcha mi cerebro fue el experimentar el placer de mirar hacia atrás, el encontrarte con tu viejo yo a mitad de la vida, descubriendo que eres básicamente la misma persona, aunque no del todo.



Cuando regresé a Málaga en mayo, mi madre, inspirada por mi experiencia con la reminiscencia, decidió bucear en sus viejas cajas de recuerdos y rescató una colección de viejas fotografías y un trozo de papel que había conservado durante treinta años: un ejercicio de autorreflexión que yo había realizado mientras estudiaba COU, a la edad de 17 años. El papel mostraba un monigote, al que yo había “decorado” con gafas de culo de vaso, una camiseta a rayas y unos zapatos de arlequín, tratando de quitarle importancia a las preguntas y respuestas unidas mediante flechas a las diferentes partes de su cuerpo. “Típico de mí”, pensé cuando lo vi.



Había preguntas del tipo “¿En qué hombro te apoyas?” o “¿Hacia dónde vas?” y antes de empezar a leer pensé que mi vieja visión de la vida me iba a parecer ridícula e incluso embarazosa. No podía estar más equivocada. Fue asombroso el comprobar cómo mi perspectiva no había cambiado un ápice: he ganado y perdido muchos amigos en el camino, pero las personas en las que me apoyo son las exactamente las mismas; todavía veo el futuro como una página en blanco y trato de disfrutar del presente; lo que más temo es  que algún día no sea capaz de reconocer a la gente que quiero. Era simplemente yo en ese trozo de papel

Cuando llegué a casa me encontré dun mensaje de Lorenzo: no te pierdas este fabuloso documental en la web de Televisión Española a la Carta. Seguí el enlace y me encontré con una joya que encajaba perfectamente con mis pensamientos.

Hace treinta años, mientra yo dibujaba monigotes, la escritora y periodista Montserrat Roig entrevistó a una serie de jóvenes para un programa titulado Búscate la vida. Algunos eran anónimos: un torero decidido a continuar en los ruedos a pesar de haber perdido un ojo a causa de una cornada; una jornalera de Marinaleda, el pueblo andaluz donde los trabajadores hicieron la revolución allá por los años 80; la alcaldesa más joven de España, una chica de tan sólo 18 años; un chico decidido a hacerse objetor de conciencia (recordemos que el servicio militar fue obligatorio hasta 1996) y que trabajaba repartiendo cartas en un banco mientras intentaba triunfar como estrella del pop. Los otros nombres me resultaban familiares: Clara Morán, la hija del ministros de asuntos exteriores allá por los ochenta, y la coreógrafa Blanca Li.

En el programa se mostraba a estos jóvenes en la actualidad, mirando las viejas grabaciones y reflexionando sobre lo que eran y lo que son. La mayoría sentían lo mismo que yo cuando se enfrentaban a su yo más joven: en el fondo no habían cambiado; sus perspectivas vitales eran más o menos las mismas. Se podía ver que algunos habían recibido sus golpes en la vida (divorcio, enfermedad, muerte, desempleo…) Nada se mencionaba abiertamente, pero se podía inferir en sus conversaciones o simplemente en sus miradas.

Se podía ver que, a pesar de la crisis, la vida en España ha mejorado increíblemente desde los ochenta: en una de las entrevistas, la chica de Marinaleda dice que la libertad significa poder comer cuando lo necesitas y poder expresar tus opiniones abiertamente. Asumía que no podía tener las cosas bonitas que anunciaban en la televisión, pero el saber que había gente con tanto y gente con tan poco le llenaba de indignación. Ahora tiene un móvil y un coche porque los necesita… o quizás porque ahora es como cualquier otra persona. Todavía vive con el chico con el que se casó el año antes de ser entrevistada por Roig.

La alcaldesa todavía vive en su pueblo. Consiguió hacer realidad su proyecto de abrir un colegio para que los niños y niñas no tuvieran que viajar 70 Km. todos los días, aunque tuvieron que cerrarlo hace dos años porque ya no quedan niños. Todavía trabaja en el ayuntamiento, ahora como concejala. Hace treinta años los hombres le decían que se fuera a su casa a limpiar y no se metiera en asuntos que no corresponden a las mujeres. ¡Cuánto ha cambiado la vida desde entonces!

La única que ha cambiado mucho es Clara Morán. Resulta claro que la vida no es lo que ella esperaba. De ningún modo se reconocía en la mujercita llena de seguridad que aparecía en la pantalla. Sin embardo, ha descubierto el valor de la ingenuidad y ahora no tiene miedo a mostrarse tal y como es.

En cuanto a Blanca Li, es la que realmente ha triunfado. También era la que tenía un objetivo más claro, la que no tenía miedo de fracasar porque fallar una vez no quiere decir que vayas a hacerlo siempre (una buena lección, teniendo en cuenta que procede de una niña de 17 años). Ahora es una célebre coreógrafa que vive la vida a la que siempre aspiró, profesional y personalmente.

El programa termina con una promesa de Montserrat Roig: entrevistar a todos estos chicos y chicas dentro de diez años para ver en qué medida habían conseguido sus objetivos. No pudo ser. Seis años más tarde, a la edad de 45 años, el cáncer se llevó su vida. Treinta años después, sus amigos han terminado este proyecto como homenaje a ella y como regalo para todos nosotros.

Yo hace treinta años, mientras estudiaba árabe en Marruecos
Yo ahora
Aquí podéis ver el documental La vida encontrada
Y en filmin podéis encontrar 20.000 días en la tierra

NICK CAVE, MONTSERRAT ROIG AND THE LOST PUPPET

This is my first entry in months. After coming back to Spain, inspiration seemed to have run out. My life seemed to have settled into a new routine: teaching, studying, going to the mountains from time to time, spending and enjoying time on my own in the apartment where Lorenzo, Carla and I started our life together.  It seemed that rather than “Remembering in London”, this blog should have been called Finding the lost inspiration in London. However, something happened yesterday that lit the old flame.

After having spent the day among papers, I decided to pay a visit to the old Albeniz cinema, one of the jewels that make it worth living in Malaga, the only place where you can enjoy truly independent cinema in the original version. It puts a smile on my face to see that there’s always a queue at the box office, although I must say that most of the aficionados are over forty. I bet many of them used to go to this very same cinema to see The Sound of Music every year, as I used to do with my aunties when I was a kid.

Spectators queuing outside the Albeniz Cinema
You don’t have to think much to choose a film at the Albeniz. Everything is good. I decided to see 20,000 Days On Earth, the documentary about Nick Cave, just because it fitted into my timetable. What I found was a feast to the senses: the sound of Nick’s deep voice as he recited the thoughts he had jotted down in his notebooks throughout the years, the involving nature of his music, composed together with Warren Ellis, the gloomy and evocative light of Brighton in the autumn… But most of all, what really put my brain into motion was to experience the enjoyable pleasure of looking back at your old self halfway through your life, discovering that you are pretty much the same, but not quite.



When I returned to Malaga in May, my mum, inspired by my reminiscence experience, decided to dive into the old boxes of memories we have at home and fished a collection of old photographs and a piece of paper she had kept for thirty years: a self-reflection exercise I had done during my last year of high school, when I was 17. It contained the drawing of a puppet, which I had duly decorated in a self-deprecating manner with thick glasses, a striped t-shirt and funny shoes, as a way of resting importance to the questions and answers that were linked by arrows  to the different parts of its body – so typical of me, I thought, when I saw it.



There were questions of the type “On which shoulders do you lean on?” or “How do you face the future?” and before starting to read I thought I would laugh at how ridiculous my outlook on life would seem to me today, thirty years later. I couldn’t be more wrong. It was truly amazing to see that my view hadn’t changed an iota: I have lost and gained lots of friends on the way, but the people I lean on are exactly the same; I still see the future as a blank page and I try to enjoy the present; what I fear the most is not being able to recognize the people I love one day. It was me, just me, on that piece of paper.

When I arrived home, I found a text from Lorenzo: watch this wonderful documentary on the Spanish Television website. I followed the link he sent me and I found that the content of this other jewel was absolutely relevant.

Thirty years ago, in the same year I was drawing the puppet, the writer Montserrat Roig interviewed a series of young people for a documentary called Búscate la vida (an expression that means something like “Try to make a living”). Some of them were anonymous: a young matador who was keen on continuing his career on the bullring despite having lost an eye; a farmer from Marinaleda, a small village in Andalucia where the workers’ revolution was made in the 1980s; the youngest mayor in Spain, a girl of just 18; or a boy who decided to become a conscience objector (doing the military service was compulsive until 1996) and who worked delivering letters in a bank and tried to make a career as a pop singer. The other two names were familiar: Clara Moran, the daughter of the Socialist Foreign Secretary in the 1980s, and the choreographer Blanca Li.


In the programme you could see these young people nowadays, looking at the old recordings and reflecting on what they were and what they are. Most of them shared my feelings when they confronted their younger selves: deep down they had not changed; their outlook on life was more or less the same. You could see that some of them had received their blows in life (divorce, illness, death, unemployment…) Nothing was openly said about this, but you could infer it from their conversation or just from their look.

You could see that despite the economic crisis, life in Spain has incredibly improved since the 1980s: in one of the interviews, the girl from Marinaleda said that freedom was to be able to eat whenever you need to and to be able to express your thoughts openly. She assumed that she could not have the nice things she could see on TV but claimed that knowing that there were people with so little and people with so much made her angry. Nowadays she has a mobile phone and a car because she needs them… or perhaps because she has become like anyone else. She still lives with the boy she married one year before she was interviewed by Roig.

The mayor still lives in her little village. She managed to open a school so that the children did not have to leave their homes to study 70 km away, although they had to close it a couple of years ago because there are almost no children left. She still works at the Town Hall, now as a councillor. Thirty years ago the men in the village used to tell her to go home and do the housework instead of meddling with businesses that did not correspond to women. How has life changed since then!

The only one who has change a great deal is Clara Morán; life is obviously not what she expected. She would not recognize herself in the self-assured little woman on the screen. But she has discovered the value of naïvety and now she is not afraid of showing herself as she really is.

As for Blanca Li, she’s the most successful one. She was also the most focused, the one who was not afraid of failing because failing once does not mean that you will fail forever (what a lesson to be received from an 17 year old). Now she’s a renowned choreographer, living the life she always wanted, professionally and personally.

At the end of the programme we can see how Montserrat Roig promised that she would interview all these boys and girls ten years on in order to see if they had achieved their goals in life. This was not possible. Six years later, at the age of 45, cancer took her life. Thirty years on, her friends have finished her project as homage to her and as a gift to all of us.


Me 30 years ago, while studying Arabic in Morocco
Me now